Nos alojamos en un tres estrellas céntrico en la capital de República Checa. El Melantrich Old Town tenía una muy buena ubicación, un gran desayuno, pero claramente no recomendamos este tipo de hoteles en Praga y en Europa. Y mucho más si uno viaja con maletas y bastante cargado.
Comenzamos por lo bueno de este alojamiento. A pocas cuadras del reloj astronómico y también muy cerca del Puente de Carlos, la ubicación por lejos es maravillosa. En los comentarios previos alertaban de posibles ruidos pero sinceramente no escuchamos nada. Y eso que llegamos el mismo día que inauguraban los mercados navideños en Praga.
Otro aspecto que nos encantó fue el desayuno que era muy completo y venía incluido al reservar la habitación. De hecho, la atención de la recepción (mientras estaba abierta) y la reposición de comida era para destacar. Un dato extra, sobre todo para el gélido otoño europeo: en el comedor había vino caliente las 24 horas.
Entonces… ¿Por qué no recomendamos este tipo de hoteles en Praga y en Europa?
La primera respuesta es porque no tiene ascensor. Revisen siempre que el hotel al que vayan cuenta con elevador o no, y mucho más si van con una maleta pesada. En nuestro caso, ya nos había ocurrido algo parecido en Amsterdam, tuvimos que subir tres pisos con el equipaje y en una escalera sumamente angosta. Digno de muchos lugares de Europa donde buscan siempre aprovechar el poco espacio. No es culpa de ellos, al contrario, pero es un consejo que les damos porque sinceramente fue agotador tanto el arribo como la salida.
Así también, fue un tema no menor el de la recepción. La atención siempre ha sido maravillosa pero no era 24 horas. Tenían un horario reducido por lo cual debíamos llegar a cierta hora al hotel. Y para moverte luego, cuando no había gente en el mostrador, te daban un manojo de llaves interminable para entrar al alojamiento. Todo esto lo mostramos en este video de Pasajeros en Tránsito.
Si bien es un 3 estrellas, la habitación contaba con pocas comodidades. De hecho, un televisor muy pequeño, una ducha con hongos y diminuta, y hasta un ventilador de pie roto. El precio lo contamos en el video que dejamos al pie de la nota aunque, si pagamos caro, fue porque justo ese fin de semana era la inauguración del mercado navideño como dijimos.
El balance y la enseñanza que nos dejó el Melantrich Old Town fue que la próxima vez alquilaremos hoteles con ascensor y, en lo posible, con recepción las 24 horas. De hecho, había uno de cadena más barato y con esos beneficios pero algo más alejado del casco histórico. Y seguramente volvamos a Praga y al resto de República Checa porque somos Pasajeros en Tránsito y como somos Pasajeros en Tránsito, el viaje no termina nunca.
