Sólo cuatro aviones pueden operar en el mismo momento. El aeropuerto de Bariloche y su poca capacidad operativa

El aeropuerto de Bariloche y su poca capacidad operativa

Estuvimos en una de las joyas patagónicas en el mes de agosto. Viajamos por JetSmart tanto de ida como de vuelta. Y en ambas ocasiones notamos que el Teniente Luis Candelaria ha quedado realmente chico. El aeropuerto de Bariloche y su poca capacidad operativa es un tema no menor a futuro.

El vuelo que nos llevó hasta San Carlos de Bariloche fue operado en horario. En el video que subimos a nuestro canal de YouTube mostramos incluso que JetSmart informaba eso y nosotros dábamos fe de lo mismo. Sin embargo, tuvimos que aguardar a un costado de la pista más de media hora.

¿Por qué? Porque el aeropuerto de Bariloche y su poca capacidad operativa así lo muestran

El motivo de tanta demora para desembarcar se dio a la falta de plataformas para las aeronaves. En el horario vespertino, las cuatro mangas ya estaban ocupadas por aviones. Es decir, había que esperar que alguno se mueva de allí para que nuestro vuelo pudiese ingresar y recibir una manga.

A diferencia de Aeroparque u otros aeropuertos, aquí no hay servicios de buses. Es decir, sí o sí, la salida al edificio es por medio del pasillo telescópico. Eso es sumamente válido, incluso para las gélidas temperaturas del invierno en la Patagonia.

Al regreso la historia fue distinta. Nuestro vuelo salía para Aeroparque un rato antes de las dos de la tarde. Llegamos al aeropuerto de Bariloche a las 11 de la mañana para el despacho de equipaje y había una fila larguísima.

Después de media hora, personal de JetSmart avisó que solo iban a atender al vuelo que estaba próximo a despegar y que el resto volviese a las 12 del mediodía. Más allá del enojo, uno de los principales motivos del descontrol es la poca capacidad operativa del Teniente Luis Candelaria.

Al haber sólo cuatro puertas para arribos o partidas, la zona preembarque termina llenándose y no hay muchas opciones ahí dentro como para sentarse a comer o pasar el rato. Pero el problema es aún mucho más profundo. El pasajero que viaja a Bariloche, en su mayoría, es turista.

Si una persona está de paso, posiblemente antes del mediodía ya salga del hotel por el horario del check out. Eso termina generando mucha gente dando vueltas por el aeropuerto, sin poder ir a la zona de preembarque y con sus maletas a cuestas. Un tema, como ya dijimos, no menor, y que también mostramos en nuestro video de regreso.