Uno de los países más bellos del continente americano tiene una invitación de aromas inconfundibles. La imperdible ruta del café en Costa Rica es una gran oportunidad para el turismo de dicho país.
Basta con saborear un café de esos lugares para darse cuenta que se trata de una experiencia premium al paladar. Y también de una oportunidad única para abrirse a nuevas aventuras.
El turismo invita a la imperdible ruta del café en Costa Rica
El ICT, Instituto Costarricense de Turismo, sostuvo que «en Costa Rica, tomar una taza de café puede ser apenas el final de un viaje mucho más largo».
Con semejante poesía, claramente, esta infusión también es parte de una historia, de una novela. Y la misma comenzó a finales de siglo XVIII.
Costa Rica fue el primer país de Centroamérica en desarrollar esta industria y el llamado “Grano de Oro” tuvo un papel decisivo en su desarrollo económico y social.
En 2026, la competencia Cup of Excellence volvió a reconocer la calidad de los cafés producidos en Costa Rica: Río Blanco, de la región de Los Santos, obtuvo 91,36 puntos y alcanzó posteriormente un valor de USD 200,10 por libra en la subasta internacional.
Y claramente, la ICT sostiene que aquellos que visiten Costa Rica no tienen que quedarse solo con una taza de café. En ese hermoso país, es una gran atracción caminar por los cafetales junto a productores y guías.
Así también, el café se produce en 8 regiones del país, cada una con características determinadas por la altitud, el clima y los suelos.
Por eso mismo, Costa Rica no solo es playas y volcanes. También es un destino donde el café es parte de su historia, y de la cada turista que elige esta actividad para enriquecerse en recuerdos.
