Un viaje que el día anterior demoró 44 minutos de un punto al otro, este jueves tardó casi dos horas. El vuelo del Aerolíneas Argentinas que salió de Aeroparque a las 7 de la mañana recién tocó pista a las 8:57 en Sauce Viejo, provincia de Santa Fe.
La nave, AR1724, despegó sin problemas de Jorge Newbery pero camino al aeropuerto santafesino no logró establecer comunicación. A partir de allí hubo diferentes versiones pero la oficial fue que el piloto sí pudo hablar con Ezeiza y Paraná, Entre Ríos.
Son varias las hipótesis pero por lo pronto sólo la directora de Sauce Viejo pidió disculpas lo acontecido. El vuelo de Aerolíneas Argentinas tuvo diez virajes en total esperando que le llegue una respuesta desde los controladores aéreos.
El avión no pidió pista en Paraná ni tampoco barajó volver a Aeroparque porque tenía combustible de sobra. Se sospecha que el problema en la Torre de Control estaba en que el operador se quedó dormido o llegó tarde a sus funciones.
Incertidumbres que surgen ante un episodio como este
El impedimento de comunicación entre la aeronave y la Torre de Control pudo deberse a otros factores. Más allá que nadie descarta que el operador se haya quedado dormido, surgen interrogantes sobre los procedimientos aeronáuticos.
¿No hay un backup por si falta el encargado de comunicaciones? ¿No hay otra formada de comunicarse ya que la aeronave se había puesto en contacto tanto con Paraná como con el aeropuerto internacional de Ezeiza?. Muchas preguntas que por el momento no tienen contestación.
Foto: Imagen Flight Radar